Unidad
- Marta Cuba
- 19 sept 2023
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Texto extraÃdo de:Â Â
La afirmación unánime de la Unidad por parte de todas las tradiciones no se apoya en la existencia o no existencia de Dios, sino en la No-Dualidad Absoluta y MetafÃsica de todos sus posibles aspectos, ya sean estos inmanifestados o manifiestos. Toda afirmación supone una noción preexistente, y una negación una afirmación previa. Sin la idea anterior y primigenia de un Principio Universal, no existirÃan ni deÃstas, ni ateÃstas, ni politeÃstas. El ateo, por ejemplo, para negar a Dios ha necesitado primero suponer su existencia (su Ser). No obstante, ante esta confusión, si un cierto deÃsmo queda justificado exotéricamente ante la necesidad de evocar al objeto último de la fe, igualmente se justifica un cierto ateÃsmo si se entiende, claro está, no como una pura y absurda negación hacia todo lo que no se comprende, sino como un lógico rechazo a los estereotipos morales y sentimentales que de Dios ofrece actualmente la religión oficial. Las doctrinas metafÃsicas orientales y las tradiciones arcaicas, por ejemplo, no son deÃstas ni ateÃstas. La prolÃfica multitud de dioses que pueblan los panteones tradicionales no hacen sino revelar la infinita riqueza de matices y aspectos que posee lo Unico e Innombrable, y nada tiene que ver con la versión actual del politeÃsmo. El nombre completo y verdadero de Dios, dice la tradición cabalÃstica, es impronunciable, tan sólo puede deletrearse (YHVH). Las indefinidas combinaciones a que se prestan sus letras (a las que contempla la ciencia cabalÃstica de la Temurah) crean y producen asimismo todos sus nombres y aspectos posibles en tanto entran en relación con lo manifestado.